Incendios en La Pampa

Todos los años, con asistencia perfecta, entre noviembre y marzo se multiplican los incendios forestales en La Pampa. Su impacto ambiental es tan grande que se considera uno de los problemas ecológicos más importantes de esta región del país. Cuando pasan las llamas nada es lo que fue.

Con responsabilidad compartida entre el hombre y la naturaleza (causas naturales), la gran mayoría se produce con la llegada de los calores del verano. Según un estudio de la Dirección General de Defensa Civil de La Pampa, entre noviembre y marzo se produce el 75% de los incendios y casi el 50% en los tres primeros meses del año.

En la región central de Argentina, en la zona del pastizal, el monte y el bosque de caldén, cuando se avivan las llamas no hay quien las detenga.

Naturaleza muerta

Los incendios originan un gran impacto ecológico sobre la naturaleza. A tal punto que son uno de los principales problemas ambientales de La Pampa. La mayor parte de las veces los efectos sobre la flora y fauna son irreversibles. Pobladores afirman que una vez que las llamas pasan, nada vuelve a ser como era entonces.

“Como consecuencia de los incendios, las zonas afectadas han quedado expuestas a la erosión hídrica y eólica del suelo, a modificaciones en sus aspectos de flora y fauna y a nuevas situaciones que es necesario estudiar y tener en cuenta a la hora de realizar un análisis global de la situación”, dice un informe de Defensa Civil del Gobierno de La Pampa.


Las picadas en los campos es una medida fundamental para prevenir y combatir los incendios. De 10 a 25 metros de ancho, su distribución estratégica en la región del caldenal y el jarillal permite cortar el paso del fuego de un lado al otro, además de facilitar las tareas de los brigadistas.

Según opinan los expertos, no es lo mismo un incendio en la zona del caldenal que en la del jarillal o el pastizal, porque los tiempos y las posibilidades de recuperación son muy distintas.

Así, en el bosque, donde antes había un inmenso ejemplar de casi cien años con un tronco que una sola persona no puede abrazar, comienza a crecer un renoval que nunca va a ser un árbol, o por lo menos uno como el que se quemó. “Después de un incendio los caldenes rebrotan rápidamente por su base, restableciéndose en pocos años un arbustal denso o "bosque sucio", por lo común más denso que el bosque original”, dice el informe de Defensa Civil.

Un 19% del total de la superficie quemada en La Pampa entre el 2001 y 2006 es de bosque nativo. El resto, un 66,35%, era matorral y un 14,73% pastizal.

Responsabilidades

El estudio “Plan de Protección de Incendios Forestales y Rurales” de DC concluye que, de acuerdo a las denuncias y los registros, las culpas son compartidas entre el hombre y la naturaleza.

Un 43% de los incendios contabilizados entre el 2002 y 2006, se originaron por causas climáticas. Por otra parte, el hombre es responsable de un 41% del total de los incendios.

Texto: Pablo DAtri
Ilus.: Bibi González

Informe publicado en suplemento ECO en diciembre de 2006

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