Había una vez un bosque

Según estimaciones, de las 7.350.000 hectáreas que había originalmente (una superficie que equivale a la mitad de La Pampa), hoy apenas hay menos de 2.300.000 hectáreas, un 31% del original.

 

(Suplemento ECO / Agosto de 2007) Según el Inventario de campo de la región del Espinal, formaciones de caldén y andubay, un estudio que forma parte de la segunda etapa del Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos de Argentina, el desmonte para leña, los incendios y la extensión de la frontera agropecuaria, son algunas de causas del estado en que se encuentra el bosque de caldén.

Diferentes actividades humanas como el desmonte para la reconversión de tierras, la extracción selectiva, el sobrepastoreo y los incendios forestales, han contribuido a la reducción de la superficie boscosa total y degradaron cualitativa y cuantitativamente los bosques remanentes de caldén, dice el Inventario realizado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación,.

Un lugar en el mundo

El caldenal es único en el mundo. Originalmente ocupaba el centro y sur de San Luis, sudoeste de Córdoba, centro sur de La Pampa, sur de Buenos Aires y el noreste de Río Negro.

Debido a que en los últimos 100 años gran parte de la superficie correspondiente al bosque de caldén ha sido fuertemente afectada por actividades humanas, principalmente agricultura, ganadería, incendios, desmontes y desarrollo urbano, se ha producido una profunda transformación de sus ambientes naturales, se redujo la superficie boscosa y se modificó tanto su estructura como su composición específica, dice el Inventario.

De la superficie original apenas queda un 31% y en muy mal estado. En Córdoba ocupaba unas 3.000.000 de hectáreas (un 20% del territorio provincial), mientras que hoy no supera las 50.000 has. (un 0,3% de la Provincia). En San Luis, antes, cubría unas 850.000 has. y ahora apenas unas 644.000 has. (un 1,8% del total provincial). En La Pampa había una superficie de bosque de 3.500.000 has., que abarcaba el 24% de la superficie provincial. Hoy apenas quedan un remanente de no más de 1.600.000 has., es decir, apenas un 11% del territorio provincial.

Especies que se van

El Inventario sistematiza estudios (en su gran mayoría realizada por investigadores pampeanos) sobre aspectos ecológicos y sociales de esta región del país. Señala que están identificadas una variedad de 333 especies de vertebrados, 71 mamíferos (mayormente terrestres), 68 reptiles, 15 anfibios y un total de 178 especies de aves, de las cuales unas 70 son acuáticas, semiacuáticas o periacuáticas.

Pero la degradación y la pérdida del hábitat son una amenaza actual. En los últimos 100 años se han extinguido localmente unas 15 especies de vertebrados, y dos aves migratorias, la Gallineta antártica y el Playero esquimal, están a punto de desaparecer globalmente. La presencia histórica de algunas especies perdura sólo en toponimias que hoy sorprenden, pero que hace apenas un siglo testimoniaron, por ejemplo, la existencia de Panthera onca (tigres o yaguareté,) y de otros representantes de una fauna hoy extirpada para siempre del centro de Argentina.

Según el trabajo de la SAyDS, ya no hay bosque original. De hecho, el que se observa, corresponde a una nueva configuración que le han dado el ganado, el fuego (sólo en La Pampa se quemó un promedio de 300.000 hectáreas por año en los últimos 5 años) y la introducción de especies exóticas. Así, caldenes flacos y pastizales naturales modificados conforman hoy un bosque impenetrable.

Pablo D'Atri

(Versión sintética del artículo publicado en Suplemento ECO de agosto de 2007)

Documento: Inventario de campo de la región del Espinal, formaciones de Caldén y —andubay /

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