Usos múltiples del bosque pampeano

El bosque pampeano no solo brinda soluciones como pastoreo, combustible o postes. Incorporado a pequeñas áreas de cultivos, un buen manejo del pastura natural y de las aguadas, una buena organización de la producción, un buen esquema de comercialización y el aprovechamiento de los productos forestales distintos de la madera, contribuye a lograr un sistema productivo más estable y diversificado.

 

Este sistema estable permite, según afirma la ingeniera agrónoma Marta Liliana Scarone, mayores opciones de vida a los habitantes, con menores riesgos por no depender de unos pocos productos o de mercados únicos.

En el bosque de La Pampa encontramos especies como el algarrobo o Prosopis flexuosa. También es conocido como algarrobo dulce o hane o patay en Mendoza, algarrobo negro, algarroba en Chile, algarrobo amarillo, huancú para los mapuches, lámar en San Juan, shoi o shoiwitrú en lengua ranquel.

El árbol tiene usos múltiples. Es recurso alimentario para el hombre desde hace casi 8.000 años, forrajero, combustible (leña y carbón), rollizos para aserrado (muebles), postes de mayor durabilidad que la del resto de los algarrobos, varillas de menor duración que las de caldén, artesanías, gomas, perfumería (flores), melífera, para curtir cueros (su leño contiene un 6% de taninos).

Su sombra tenue no impide el desarrollo de pasturas, la tala de ellos desmejora el campo porque disminuyen las gramíneas protegidas por ellos. Incorpora materia orgánica y nitrógeno al suelo.

Además posee numerosos usos medicinales:

  • Oftálmico: sus hojas se maceran en agua caliente y con ella se lavan los ojos.
  • Vías respiratorias, garganta: con los frutos machacados se hace té para la carraspera

Con el fruto se prepara:

  • Pan de algarroba o patay
  • Chuningo: pasta de harina de algarroba sin hornear
  • Trekó (bebida refrescante) (añapa)
  • Shoi pulke (bebida alcohólica) (aloja o chicha)
  • Harinas: para infusiones tipo mate, como edulcorante
  • Se puede masticar directamente.

 



Café de algarrobo

No contiene cafeína y no produce dependencia, pueden consumirlo niños y ancianos.

1) Cosecha y recolección de las vainas

2) Selección de las vainas en buen estado y libres de impurezas, eliminando las vanas y/ o dañadas por insectos

3) Lavado removiéndolas en un recipiente con agua limpia a fin de quitar las impurezas adheridas a las vainas

4) Secado inmediato, exponiéndolas a la acción directa del sol por unos 20 a 25 días, en esta etapa redunda la calidad del café

5) Tostado en una sartén grande, paila o una olla grande o en horno eléctrico si es con fines industriales, durante unos 40 o 50 minutos, hasta lograr una coloración dorada oscura o amarilla oscura, pero sin llegar a quemar

6) Enfriado distribuyéndolas sobre una superficie adecuada por unos 20 o 25 minutos

7) Molido con un molino mecánico o eléctrico, tratando de obtener un grano similar al café tradicional

8) Tamizado manual a fin de eliminar la cubierta de semilla y otros residuos no molidos, usando los coladores o tamices de diámetro adecuado

9) Envasado en bolsas de papel o plástico, se rotula

9) Envasado en bolsas de papel o plástico, se rotula

Preparación del café: se usa para ello una cafetera común, colocando una porción del café y agregándole agua hirviendo, se espera un tiempo prudencial, se filtra, y queda listo para su consumo.

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Bosque Pampeano integra la estrategia de comunicación desarrollada por el Centro de Estudios Ambientales EcoSur, en el marco de la Ley Nacional Nº 26.331, de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para Bosques Nativos.